Huyó tan deprisa que por un momento pensó que no habría mundo suficiente para que corrieran sus pies.
Estaba en un callejón silencioso
que le observaba desde sus ventanas.
Se apoyó contra el muro
deseando poder parar el tiempo
y borrar de su mente
las huellas rojas que atrás dejara.
Una música se escapó de una ventana
y se paseó por el callejón
susurrando una historia de "Amores perros"
que él descubrió que era la suya....